viernes, 4 de diciembre de 2015

Nací el año de los buitres



Nací el año en que los buitres hicieron de la esperanza un festín.

Crecí con gente cargada de estigmas. 
Con quienes por piel llevaban cicatrices. 
Con unos que tenían el pecho horadado, otros eviscerados.
Con quienes por dar caricia recibieron muñón. 
Jugué y reí con la ternura de quienes, sabiéndose vencidos, me enseñaron a resistir y aguantar. 
Quizá por eso crecieron en boca ramilletes de palabras hijas del dolor. 
Y desde entonces mis párpados son una cama donde, frecuentemente, el rocío viene a tomar fuerzas para comenzar la mañana.

                                          [enrique maraver]

viernes, 20 de noviembre de 2015

Chalchicihuátl.



Chalchicihuátl.
                        A D.M.

Entre tus muslos,
un tibio jagüey dormita
y sueña mi sed.

[enrique maraver]



Imagen tomada de: https://lahoradellobo.files.wordpress.com/2012/06/erotic_redemption_of_the_self_by_laurion.jpg?w=625

viernes, 11 de septiembre de 2015

Me gusta verte en vilo



Me gusta verte en vilo,
que ni tierra te afiance
ni alcanzar cielo puedas.

Me gustas suspendida,
presa y oscilante;
en trémulo devenir.

[enrique maraver]

jueves, 10 de septiembre de 2015

No puedo dejar de pensar en tus pies.



No puedo dejar de pensar en tus pies.
Esa frágil arquitectura que da soporte a tu cuerpo. Aguja con la que marcas la piel del mundo, en tu tránsito accidentado. Autores de extravíos. Testigos de tropiezos.
Tus pies necios plantados donde tienes el, aún mas, necio corazón.
Tus pies brincando hacia cielo vacío, bailando al silencio, desafiando el orden, a los dioses, desobedeciendo al camino, rumbo y destino impuesto.
Tus pies metáfora de la rebeldía. Marca de fuego. Escarificación sobre la ajada piel del mundo. Pero, sobre todo la dura piedra donde descansan mis deseos.
¿Cómo es que soportan tanta belleza?

[enrique maraver]

lunes, 8 de julio de 2013

¿Por qué ganamos quienes no votamos?


El actual sistema político está basado en un principio contractualista, es decir, el hecho de ir a votar es refrendar el contrato mediante el cual renuncio a mis libertades y acepto que sea el Estado quien me proporcione y garantice derechos. De no ser garantizados por el Estado tendría yo mismo que procurarmelos. Así renunciamos a libertades para obtener derechos tales como a la seguridad, el trabajo bien remunerado la educación, salud, vivienda, acceso a la justicia, entre otros muchos, cada vez mas.

Desde la implementación del neoliberalismo, estos viejos derechos (obligación del Estado) se han venido desmontando a conveniencia, para permitir el enriquecimiento de algunos. De este modo lo que antes eran derechos ahora se han privatizado y convertido en mercancías o servicios, dirigidos a quienes puedan pagarlos. Servicios proporcionados por el Estado han sido privatizados por particulares hasta que los llevan a la quiebra, momento en que pasan a ser “rescatados” con dinero público y ya que son nuevamente rentables vuelven a ser privatizados. Así se pierden los derechos y se lucra con las necesidades, en aras del enriquecimiento de unos cuantos.

La situación actual es que los derechos, aunque enunciados por doquier, no son de modo alguno una realidad tangible.

En México la obligación de brindar seguridad, no existe, ni al trabajo remunerado, tampoco a la educación o salud de calidad, ni qué decir de vivienda o acceso a la justicia. Cada día tenemos más derechos para enunciar pero sin que tengan efectos reales en nuestra vida.

Si la premisa de que yo vote supone refrendar la renuncia a mi libertad para obtener Derechos que no se cumplen, entonces a mi me parece un absurdo. El Estado ha perdido su razón de ser. No soy yo quien falta a lo pactado, ha sido el Estado neoliberal (esto es capitalista y preocupado sólo en favorecer la acumulación de unos cuantos), quien ha roto el pacto. Así que yo obro en consecuencia y no voy a refrendarlo. Hoy en Puebla el 55% de los poblanos optamos por nuestra libertad desconocemos al Estado y consideramos inútiles los derechos que se supone garantiza. Ahora nosotros, que somos la mayoría, tenemos la obligación de construir modos que nos garanticen una vida digna esa que el Estado se ha encargado sistemáticamente de negarnos.


La tarea pendiente es lograr que el 95% de los ciudadanos dejen de votar y en su lugar creen asambleas para que seamos nosotros mismos quienes atendamos nuestros problemas. Con democracia directa y organización asamblearia lograremos quebrarle la espalda al actual sistema de representación electoral que no nos representa y además nos usurpa.

Finalmente quiero decirle a esos que se sienten ganadores. No ganaron, Ganamos quienes estamos en contra de ustedes, quienes estamos hartos. Quienes no votamos somos más que ustedes incluso juntos. No se equivoquen pensando que tienen una patente de corso para sus estupideces y ambiciones. No jueguen con nuestro hartazgo. Queremos que se vayan todos, pero aún no hemos encontrado el modo civil y pacífico de lograrlo. Ya lo estamos buscando y pronto, muy pronto lo encontraremos. Y no es amenaza es justicia. Lo que buscamos es una justicia que, por cierto, no cabe en sus códigos ni en sus juzgados, una que sus jueces corruptos no comprenden. La justicia de la historia, del pueblo organizado y recuperando su dignidad.

Enrique Maraver



Gracias a Lorena Gómez Blanco por su pregunta y por las imágenes que tomé de su muro en Facebook

viernes, 1 de junio de 2012

Violencia sexual y acoso contra trabajadores inmigrantes


Enrique Maraver

Violencia y acoso sexual  padecen, en su trabajo, cientos de miles de mujeres y niñas inmigrantes, en el Sector Agrícola Estadounidense, debido a que autoridades y empleadores no toman medidas para evitar estos abusos. Estos datos se desprenden del informe : Cultiva el temor: la vulnerabiliadad de los trabajadores agrícolas inmigrantes frente a al violencia y el acoso sexual en Estados Unidos, elaborado por Human Rights Watch. 

Empleando entrevistas dirigidas a 160 trabajadores, abogados, miembros de la industria, proveedores agrícolas, policías, expertos y cerca de 50 mujeres que trabajan con muy diversos cultivos en California, Carolina del Norte y Nueva York. Nos detalla casos de violación, acoso, manoseo sin consentimiento, exhibicionismo y uso de lenguaje obsceno por superiores, empleadores y personas con cargos de poder. En su mayoría los trabajadores entrevistados, manifestaron haber recibido este tipo de tratos y no haber renunciado por temor a las represalias debido a su condición migrante.

El informe muestra que quienes comenten los abusos son plenamente conscientes de la situación de vulnerabilidad originada por la condición migrante. Así entre sus víctimas se encuentran mujeres, jóvenes, niñas, mujeres solteras e indígenas.

Quienes cometen abusos en este contexto agrícola suelen reiterar sus agresiones con sus víctimas, incluso después de que son denunciados.

El 50% de la fuerza de trabajo agrícola está en situación ilegal, por lo cual es muy raro que denuncien los abusos de que son objeto, por miedo a la deportación.

Su precariedad económica aunada a su bajo nivel de la lengua inglesa dificulta la denuncia y el seguimiento legal de sus casos.

Es bueno que la población migrante conozca que la legislación estadounidense permite el visado categoría “U” la cual permite que víctimas de ciertos delitos graves obtengan un visado provisional, si han sufrido abusos físicos y psicológicos graves y si están dispuestos a colaborar con los hechos. Esta forma, facilita la denuncia ante las autoridades de los abusos que se cometen en su contra. Pese a ello los funcionarios encargados de la explicación de la ley no muestran siempre disposición para entregar este tipo de certificados a las víctimas, esto debido a la creencia de que estarían ayudando a los ilegales a obtener sus “green card”

Grace Meng, investigadora del Programa de Estados Unidos de Human Rights Watch y autora del informe afirma:
“La violación sexual, el manoseo y el lenguaje obsceno por parte de supervisores abusivos no deberían sumarse a las difíciles condiciones laborales que ya toleran los trabajadores agrícolas inmigrantes mientras producen los alimentos que consume el país”,

“En vez de que se valore su aportación, los inmigrantes que trabajan en la agricultura están sujetos a un sistema inmigratorio disfuncional y leyes laborales que los excluyen de garantías básicas que a otros trabajadores raramente se niegan”.


jueves, 31 de mayo de 2012

"A las mujeres nos hacían menos"




--“A las mujeres nos hacían menos”--, me decía ella y me clavaba la mirada fijamente . Sus ojos negros eran dos tizones encendidos. Sonreía. --”A mi no me dejaron ir a la escuela, decían que para qué, si uno como mujer debe atender al marido. Yo aprendía a leer y escribir apenas. Ahora mis dos hijos y mis dos hijas tienen carrera universitaria.”--

--”Yo crecí mirando como golpeaban a mi mamá y yo me decía que no quería eso para mi.
Y no fue fácil”--

--”Aprendía quererme y respetarme. Aquí está bien visto que maltraten a una por ser mujer. Así que cuando una no se deja. Es rebelde y todas la ven mal. A mi no me importa. Yo siempre le dije a mi esposo tu no me pegas, porque somos iguales, tu no eres más que yo.”--

Yo la miraba sonreírme orgullosa, con esa risa de quien le arrebató a la vida algo que le tenía negado.

Llovió. Mi corazón no escampó. Y no era por ella, ella me dió esperanza, me hinchó de alegría el corazón. No, no era ella. Es mi conciencia de que a la mujer la maltrata e incluso mata aquel que dice que la amarla. Y eso me rompe el corazón.

He visto a muchas mujeres lastimadas. Las he visto endurecerse y envilecerse. Las he visto tratando de comportarse como hombres. Y ver en ello su irremediable ruina. Y siempre que lo miro pienso en que yo soy hombre y no me gusta ser como me han dicho que deba ser.

Dicen que soy dulce y que soy tierno. Yo sólo sé que tengo cicatrices y piel hecha jirones, que mis propias heridas me obligan a caminar con mesura. Y que esta condición masculina, que me ha sido impuesta me otorga la facultad de oprimir, de arruinar y arruinarme la vida también. Consciente de la inutilidad de ello, renuncio a ser eso que esperan de mi. No estoy cierto de si es bueno o malo. Sólo que así soy. Que vivo tranquilo sabiendo que no haga daño a nadie, y trato de dar lo mejor de mi, quizá sea poco o nada. Eso no lo puedo juzgar yo.

Cae la tarde herida y mojada. Yo pienso en ella, en su risa de mazorca en tiempo de cosecha y sus ojos de tizón ardiente. Mi corazón escampa y se enciende.

Enrique Maraver
Mayo, 2012.